Un equipo no es un grupo de personas. Es un sistema con su propia lógica.
Restaurar la capacidad de trabajo conjunto de un equipo deteriorado — o fortalecer la cohesión de uno que está funcionando pero podría funcionar mejor. La intervención trabaja sobre la dinámica relacional del grupo, no sobre los individuos por separado.
Contraindicaciones
Evaluación individual y grupal: ¿cuál es la dinámica? ¿Qué roles hay? ¿Qué patrones se repiten? ¿Qué no se puede decir en el equipo?
Antes de trabajar el conflicto hay que construir las condiciones para que sea posible. Establecimiento de acuerdos de funcionamiento.
Trabajo directo con los patrones de comunicación, los conflictos subyacentes y los roles disfuncionales. Puede incluir sesiones individuales y grupales.
Comunicación difícil, feedback constructivo, resolución de conflictos, toma de decisiones colectiva.
El equipo tiene recursos propios para gestionar lo que vendrá. Cierre del proceso y sistema de seguimiento.
Se cierra cuando el equipo puede gestionar sus propios conflictos sin mediación externa, la comunicación es funcional para los objetivos del grupo, y existe un sistema de autorregulación colectiva.
El primer paso es una conversación de diagnóstico — sin costo, sin compromiso. Para saber si este es el protocolo adecuado y cómo se aplicaría a tu situación específica.