Un equipo no es un grupo de personas. Es un sistema con su propia lógica.
Restaurar la capacidad de trabajo conjunto de un equipo deteriorado — o fortalecer la cohesión de uno que está funcionando pero podría funcionar mejor. La intervención trabaja sobre la dinámica relacional del grupo, no sobre los individuos por separado.
Contraindicaciones
Evaluación individual y grupal: ¿cuál es la dinámica? ¿Qué roles hay? ¿Qué patrones se repiten? ¿Qué no se puede decir en el equipo?
Antes de trabajar el conflicto hay que construir las condiciones para que sea posible. Establecimiento de acuerdos de funcionamiento.
Trabajo directo con los patrones de comunicación, los conflictos subyacentes y los roles disfuncionales. Puede incluir sesiones individuales y grupales.
Comunicación difícil, feedback constructivo, resolución de conflictos, toma de decisiones colectiva.
El equipo tiene recursos propios para gestionar lo que vendrá. Cierre del proceso y sistema de seguimiento.
Se cierra cuando el equipo puede gestionar sus propios conflictos sin mediación externa, la comunicación es funcional para los objetivos del grupo, y existe un sistema de autorregulación colectiva. Cuando el objetivo va más allá de resolver lo puntual y busca fortalecer el funcionamiento del equipo de forma sostenida, este protocolo puede enmarcarse dentro de un programa de coaching de equipos.
Conversación inicial de 25 a 30 minutos, sin costo, para conocer brevemente tu necesidad, orientarte sobre cómo podríamos abordarla y resolver dudas antes de iniciar un proceso. No equivale a una sesión de psicoterapia ni implica compromiso de iniciar un proceso.