Una crisis es una ruptura del sistema de funcionamiento habitual — y una oportunidad de reconfiguración.
Estabilizar a la persona en crisis, reducir el riesgo y usar la situación como punto de inflexión. En Psicología Viva®, la crisis no es solo algo que hay que resolver — es una ventana de cambio que, si se trabaja bien, puede producir transformaciones que de otro modo tomarían años.
Contraindicaciones
Presencia reguladora. El primer objetivo es reducir la activación del sistema nervioso autónomo. Trabajo corporal, respiración, orientación al presente.
La crisis no tiene sentido para quien la vive. Construir un marco explicativo que permita a la persona entender qué está pasando sin dramatizarlo ni minimizarlo.
Evaluación sistemática de factores de riesgo y protección. Establecimiento de un plan de seguridad si es necesario.
La crisis produce permeabilidad al cambio. Esta fase trabaja sobre las creencias y los patrones que contribuyeron a la crisis.
Consolidación de los cambios. Desarrollo de recursos personales para futuras situaciones de estrés elevado. Conexión con el proceso terapéutico continuo.
Se cierra cuando la persona ha recuperado su nivel de funcionamiento basal, cuenta con un plan para situaciones futuras de alta activación, y ha podido integrar la experiencia de la crisis en su narrativa personal.
El primer paso es una conversación de diagnóstico — sin costo, sin compromiso. Para saber si este es el protocolo adecuado y cómo se aplicaría a tu situación específica.