El liderazgo no es un conjunto de competencias. Es una forma de presencia.
Modificar los patrones de conducción que están afectando el clima, la cohesión o la productividad de un equipo. El trabajo no es enseñar técnicas de liderazgo — es trabajar sobre la calidad de presencia del líder y su capacidad de regular su propio sistema nervioso en situaciones de presión.
Contraindicaciones
Evaluación de las 5 dimensiones del modelo PV®: presencia, regulación, relación, visión sistémica y autoridad legítima. Se usa la Evaluación de Liderazgo + entrevista clínica.
¿Qué hace el líder que produce los efectos que produce? Trabajo sobre los patrones de conducta automáticos — especialmente en situaciones de presión o conflicto.
Regulación del sistema nervioso autónomo, reconocimiento de estados internos y desarrollo de la capacidad de elección en lugar de reacción.
Trabajo específico sobre la relación líder-equipo: cómo se comunica, cómo da feedback, cómo ejerce autoridad. Puede incluir sesiones de observación in situ.
Verificación de cambios en el equipo. Criterios de cierre: el equipo reporta cambios perceptibles en el estilo de conducción.
Se cierra cuando el líder puede reconocer sus patrones reactivos antes de actuar, el equipo reporta cambios en la calidad del vínculo, y el líder ha desarrollado un sistema de autoevaluación sostenible. Típicamente entre 8 y 16 sesiones.
El primer paso es una conversación de diagnóstico — sin costo, sin compromiso. Para saber si este es el protocolo adecuado y cómo se aplicaría a tu situación específica.