El liderazgo no es un conjunto de competencias. Es una forma de presencia.
Modificar los patrones de conducción que están afectando el clima, la cohesión o la productividad de un equipo. El trabajo no es enseñar técnicas de liderazgo — es trabajar sobre la calidad de presencia del líder y su capacidad de regular su propio sistema nervioso en situaciones de presión.
Contraindicaciones
Evaluación de las 5 dimensiones del modelo PV®: presencia, regulación, relación, visión sistémica y autoridad legítima. Se usa la Evaluación de Liderazgo + entrevista clínica.
¿Qué hace el líder que produce los efectos que produce? Trabajo sobre los patrones de conducta automáticos — especialmente en situaciones de presión o conflicto.
Regulación del sistema nervioso autónomo, reconocimiento de estados internos y desarrollo de la capacidad de elección en lugar de reacción.
Trabajo específico sobre la relación líder-equipo: cómo se comunica, cómo da feedback, cómo ejerce autoridad. Puede incluir sesiones de observación in situ.
Verificación de cambios en el equipo. Criterios de cierre: el equipo reporta cambios perceptibles en el estilo de conducción.
Se cierra cuando el líder puede reconocer sus patrones reactivos antes de actuar, el equipo reporta cambios en la calidad del vínculo, y el líder ha desarrollado un sistema de autoevaluación sostenible. La duración se acuerda según los objetivos, necesidades y alcance, y se revisa según los avances. Cuando la necesidad no es de una sola persona sino de varios niveles de liderazgo, este protocolo se enmarca dentro del desarrollo de liderazgo organizacional.
Conversación inicial de 25 a 30 minutos, sin costo, para conocer brevemente tu necesidad, orientarte sobre cómo podríamos abordarla y resolver dudas antes de iniciar un proceso. No equivale a una sesión de psicoterapia ni implica compromiso de iniciar un proceso.